“Animadores salesianos: jugar en equipo, como la Selección”

 Ser animador salesiano se parece mucho más al fútbol de lo que a veces creemos. Y si hablamos de fútbol, en Argentina hay una imagen que nos atraviesa a todos: la Selección. Porque la vida en el oratorio, en el aula o en el patio no se juega en soledad, se juega en equipo.

El animador no entra a la cancha para lucirse. Entra para que el pibe juegue, para que nadie quede afuera, para que el que viene golpeado encuentre un lugar donde volver a creer. A veces toca correr todo el partido, otras veces aguantar una derrota, y muchas veces ponerse el uniforme del que cuida, del que espera, del que no se rinde.

Messi nos enseñó algo enorme sin levantar la voz. Perdió finales, lloró, dudó… pero nunca abandonó la camiseta. Volvió una y otra vez, no para ser el mejor del mundo, sino para estar al servicio del equipo. Así son muchos animadores: silenciosos, constantes, presentes. No buscan aplausos, buscan que el pibe esté bien. Y cuando el resultado no se ve, igual siguen.

La Selección que salió campeona no ganó solo por talento. Ganó porque fue grupo, porque se cuidaron entre todos, porque el mate compartido, el abrazo y la confianza valieron tanto como el gol. Eso mismo pasa cuando un oratorio o una escuela respira espíritu salesiano: se crea familia, se genera pertenencia, se aprende que nadie se salva solo.

Ser animador es jugar el partido más largo y más importante, el de todos los días. No hay copa ni medalla, pero hay algo mucho más grande: ver a un pibe levantarse, animarse, sonreír otra vez. Y como decía Don Bosco, esto no se gana con gritos ni castigos, sino con cercanía, paciencia y amor.

Gracias a cada animador, maestro y educador salesiano que se pone la camiseta todos los días. Gracias por estar en el patio, en el aula, en la charla silenciosa y en la risa compartida. Porque al final, como en la Selección, lo que queda no es solo el resultado, sino el camino recorrido juntos.


“Porque no todos levantan copas, pero hay quienes cambian vidas… y eso también es ser campeón.”




Comentarios